Los propietarios disponían de una tienda de juguetes online. Para su primera tienda abierta al público, querían un espacio diferente e interactivo donde exponer los juguetes y, al mismo tiempo, permitir que los niños experimentaran con ellos, leyeran, dibujaran…
La inversión se controló al milímetro para no superar el importe acordado con el cliente.
El público infantil ha acogido con entusiasmo la propuesta de Garabatto, que ofrece una tienda diferente y divertida.